Modelos de resina, ensamblados y pintados a mano, en ediciones limitadas y numeradas.
¡Ari Vatanen y su original BMW M3 llegan a OttOmobile!
¡Llevabais mucho tiempo esperándolo, un nuevo pack de rallyes se une a la colección a escala 1/18 en OttOmobile! Para la ocasión, os proponemos un coche inédito a escala 1/18: el BMW M3 de Ari Vatanen en el Rallye de los 1000 Lagos de 1988 (Rally de Finlandia). Viene acompañado por el camión de asistencia de Prodrive, un Volkswagen LT, así como por su remolque plataforma. Pero ¿conocéis la historia de su piloto y de este coche tan atípico? ¡Os invitamos a descubrirla sin más dilación!
¿Quién es Ari Vatanen, piloto del BMW M3 Gr.A?
Ari Vatanen forma parte de la familia de los "Finlandeses Voladores" y es, sin duda, uno de los pilotos de rallyes más conocidos y queridos de la historia de esta disciplina. Es también un piloto único, ¡el único capaz de ganar el WRC, el París-Dakar y Pikes Peak!
Pero la historia podría haber sido completamente diferente. En efecto, a los ocho años, Ari sufrió un grave accidente de coche. Su padre, expiloto de bombarderos durante la Segunda Guerra Mundial, falleció en el acto. El resto de la familia salió indemne, pero los coches quedaron proscritos durante años. Cuatro años más tarde, la madre de Ari se sacó el carné de conducir y compró un Opel Kadett Rallye. Llevó a sus hijos a ver el primer rally organizado en Tuupovaara. Para Ari, que entonces tenía 12 años, fue un flechazo. Sentado en la cuneta al amanecer, se enamoró de esta disciplina donde, sin embargo, el riesgo de accidente era elevado. Siete años después, disputó sus primeros rallyes... al volante de un Opel Kadett. Su estilo agresivo y espectacular no tardó en dar que hablar.
En 1975 se marchó al Reino Unido para curtirse, un territorio afamado por sus tramos y su nivel de competencia. Muy pronto llamó la atención de Ford, que lo convirtió en piloto oficial. En 1976 se proclamó campeón británico de rallyes, un hito histórico para un piloto no anglófono. Por aquel entonces copilotaba junto a un tal David Richards. En 1980 logró un nuevo título británico, así como su primera victoria en el WRC en el Rally Acrópolis (Grecia). Todavía con Ford, la temporada de 1981 supuso su consagración: ¡se convirtió en campeón del mundo de rallyes! Al año siguiente no pudo defender su título debido a la tardía retirada de Ford y solo disputó algunos rallyes. A finales de temporada dejó Ford por Opel. Ganó una prueba (el Rally Safari) con el Ascona 400.
Posteriormente fue reclutado por Jean Todt para desarrollar y hacer brillar el Peugeot 205 Turbo 16. Logró tres victorias en 1984 y se convirtió en una de las leyendas del Grupo B. La temporada de 1985 comenzó de la mejor manera posible con dos victorias consecutivas. Después, Ari encadenó abandonos (salidas de pista o averías mecánicas) hasta el Rally de Argentina de 1985. Allí, el piloto finlandés sufrió un gravísimo accidente que lo dejó entre la vida y la muerte. ¡Algunos médicos dijeron que no volvería a conducir jamás!
Pero al año siguiente regresó a Peugeot para ejercer de coche cero en el mítico Rally San Remo al volante del 205 T16. Sin embargo, la competición aún parecía lejana. ¡Y aun así, en enero de 1987 reapareció en la salida del París-Dakar! Jean Todt y Peugeot reciclaron para los Rally-Raid los 205 T16, por entonces prohibidos en el WRC. Reclamado por su antiguo empleador, Ari Vatanen le hizo honor ganando el París-Dakar en su primera participación. Una actuación magistral e histórica. Ese mismo año volvió a disputar varios rallyes, pero como piloto privado.
En 1988 regresó al Dakar con un coche diseñado específicamente para el famoso rally-raid: ¡el 405 T16! Liderando de nuevo la prueba, ¡el coche fue robado en plena noche! Un abandono forzoso para "Vata". Ese mismo año entró en la leyenda al ganar la carrera hacia las nubes, la famosa subida a Pikes Peak (EE. UU.). La película "Climb Dance", realizada por Peugeot Sport, se convirtió en una obra de culto, especialmente por la escena en la que se tapa el sol con la mano. ¡Una escena que hizo soñar a toda una generación de niños, incluido un tal Sébastien Loeb!
Verdadero apasionado de los rallyes, Ari Vatanen compaginó más adelante sus programas de rally-raid con programas oficiales para nuevos constructores que deseaban desembarcar en el WRC: primero Mitsubishi con el Galant VR-4, luego Subaru con el Legacy. Entre 1989 y 1998, Ari Vatanen disfrutó así de una segunda juventud. En 2003 participó en su último rally mundial, cómo no, el Rally de Finlandia, al volante de un Peugeot 206 WRC. Ari Vatanen sigue siendo citado como una referencia. No en vano, la leyenda finlandesa cuenta con un título mundial (WRC), una victoria en Pikes Peak y cuatro triunfos en el París-Dakar.
Antes de Subaru, Prodrive trabajó con BMW y causó sensación con Vatanen
Unos años antes de ayudar a Subaru a estrenarse en los rallyes, Prodrive sumó su primera experiencia con BMW. En los años 80, la batalla de las berlinas deportivas alemanas estaba en pleno apogeo: Mercedes-Benz 190E vs. BMW M3 (E30). Ambos rivales se enfrentaban en la carretera, pero sobre todo en los circuitos (principalmente en el DTM). Sin embargo, fue el M3 el que cosechó numerosos títulos y más de 1 400 victorias en todo el mundo.
David Richards (sí, el antiguo copiloto de Ari Vatanen) quedó fascinado por el potencial del M3. Decidió entonces desarrollar una versión de rallyes sobre la base del Grupo A utilizado en circuito. Su joven empresa, llamada Prodrive, se encargó del proyecto. El BMW M3 E30 Gr.A de Prodrive llegó a los tramos de rally en 1987. BMW Francia siguió de cerca el proyecto y decidió inscribir unidades del M3 en el Campeonato de Francia y en algunos rallyes internacionales. Bernard Béguin logró su primer éxito con este M3 tras solo tres pruebas (Critérium de Touraine). ¡Pero la obra maestra llegó unas semanas más tarde en el Tour de Córcega! El piloto francés se impuso por delante de los Lancia Delta oficiales. Es la primera y única victoria en el mundial de esta creación germano-británica.
En 1988, David Richards recurrió a su antiguo compañero para una aparición promocional en su tierra natal: ¡el Rally de Finlandia! Si bien el BMW M3 brillaba sobre el asfalto francés, había que demostrar que podía dominar el terreno de juego número uno en los rallyes: la tierra. Ari Vatanen aceptó y participó en el Rally de Finlandia de 1988 con este coche tan poco común en tierra. La decoración blanca lucía un único patrocinador: MILK Energy, una empresa finlandesa de productos lácteos. Un socio ideal para Vatanen, quien prefería un buen vaso de leche antes que champán en los podios.
A Ari le costó un poco domar a la bestia, pero marcó grandes tiempos entre los pilotos oficiales y peleó de tú a tú con los Ford de Didier Auriol y Carlos Sainz. Lamentablemente, la rotura de la dirección le impidió llegar a la meta. Da igual: ¡el coche fue adoptado de inmediato por los aficionados del piloto finlandés! Esta participación demostró también el amor de Vatanen por el rally y la fidelidad a sus amigos de toda la vida.

OttOmobile presenta el pack de rallyes BMW 1000 Lagos 1988 a escala 1/18
La colección de rallyes de OttOmobile da la bienvenida a un nuevo pack. Dedicado al equipo BMW Prodrive, consta de un camión Volkswagen LT, un BMW E30 M3 Gr.A y un remolque. Estos tres elementos están reproducidos a escala 1/18. Además, este coche de rallyes de Ari Vatanen es totalmente inédito a escala 1/18. El camión y el coche se producen en edición limitada y numerada, fabricados en resina y pintados a mano. Este conjunto de asistencia de rallyes fascinará a los entusiastas del motor y a los fans del "Finlandés Volador", Ari Vatanen.
¿Cómo pedir este pack de rallyes BMW Prodrive a escala 1/18?
Podéis pedir este pack a escala 1/18 desde este momento en la página dedicada a esta venta especial. Para ello, basta con añadirlo a vuestra cesta. Antes de confirmar el pedido, no dudéis en completar vuestra colección con las últimas unidades disponibles de nuestras anteriores ediciones limitadas y numeradas, como el Ferrari 308 GTB Gr.4 o el Subaru Impreza S9 WRC. ¡Es el momento perfecto para sucumbir a la tentación!
